sábado, 9 de marzo de 2013

El baño del lenguaje


El baño del lenguaje en el que es recibido el sujeto,  conlleva la mentira del entendimiento para satisfacer la necesidad de vivir. No se trata del poder hacerse entender del pequeño cachorro, sino de que haya alguien ahí para darle sentido a su accionar. Del mal entendimiento depende esa vida. Las letras del sentido marcan su cuerpo. Necesita de otro que espere entenderlo. Que le de sentido. El cachorro arma cuerpo con el sentido que le dieron. El cachorro cubierto de sentido es un sujeto. Perdimos al cachorro. Cuánto cachorro moviendo los brazos ante una mirada que no registra. Qué, cuando no hay palabra del otro con que pedir. Más allá de la trampa del decir con palabras de otro. Qué cuando no hay palabra por pedir. Ex – preso. ¡Ay del lugar que le toque a ese cachorro!

El baño del lenguaje cubre todo de sentido. Bajo las aguas del sentido emerge el Sujeto. Aguas que no han de quedarse quietas, que no todo lo cubren.  Innombrables que emergen intempestivamente de la laguna que supimos mirar, se nos ponen enfrente haciéndola espejo; rompiendo las aguas, descubiertos de sentido, sin una gota de letras. Completamente fuera del agua, lo innombrable se tornó reflejo. El reflejo se volvió, miró hacia atrás y supo de qué lugar emergía la imagen y en la novela de qué personaje tenía ese lugar. 

El baño del lenguaje no todo lo cubre.

El sujeto es producto de la alienación al lenguaje, el Sujeto se produce en la desalienación. El Sujeto ocupa un lugar en el lenguaje. El lenguaje está ordenado. Ordenado como un discurso. Los discursos tienen lógicas. Las lógicas determinan los lugares en el discurso. La lógica del discurso dominante posibilita los mismos lugares en diferentes discursos. De este modo, hay marcas de varios discursos en el cuerpo del sujeto. La lógica establece lo verdadero y lo falso. Hay lugares verdaderos. Hay falsos lugares. La tensión en la relación que entre los elementos del discurso se establecen, condiciona los lugares a habitar. La lógica del discurso dominante condiciona los posibles lugares a habitar por el sujeto. Lógica que entra de diversas maneras en el primer baño de lenguaje que recibe al sujeto. Hay modos de posicionare frente a la lógica dominante. Hay modos de habitar los lugares, el lenguaje. El Sujeto que interroga su lugar en el lenguaje puede desalienarse. Salirse de lugar. No hay Sujeto sin lugar. Hay lugares sin Sujeto. ¿El loco es el salido del agua que no puede volver, uno que no termina de ahogarse fuera del agua del sentido? Fuera del agua del sentido se está solo. También bajo el agua. ¿A qué lugar llegué? El Sujeto está solo, en medio de todo esto.

3 comentarios:

  1. Llegué a tu blog por un comentario en el Fb de REPiso.
    Comparto tu visión y te dejo un recuerdo en el mismo sentido:
    Hace unos cuantos años, en la revista Cerdos y Peces (del maestro Enrique Symns), en una página casi intrascendente y sin firma, aparecía este parrafito (es literal o casi, porque se me grabó para siempre):
    "Mire a su alrededor ¿Qué ve?
    ¿Una mesa, una silla, un árbol?
    Es extraño que usted sólo vea palabras.
    Si sólo ve palabras, entonces usted está ciego.
    Mire de nuevo y trate de ver lo que hay".

    Es una genialidad que te rompe la cabeza.
    Un abrazo.

    Claudio Torino
    cmtorino@argentina.com

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    1. Muchas gracias Claudio por tus palabras. Me pareció excelente también el párrafo que narrás.
      Un abrazo grande.

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  2. Claudio, te copio con un recuerdo personal. Santiago, vos sabés que mucho me ha gustado este texto tuyo que me ha movilizado en algún momento a la escritura. Y es tal vez, lo que me maravilla de algunos textos como el tuyo Santi, la capacidad de movilizar.
    XXX y yo, rezagados en una caminata hacia Machu Pichu. Agotados de caminar y en el mientras tanto, paso a paso hablando del amor y de las relaciones de pareja y de la virtud del lenguaje en disimular la mentira o el error con el equivoco del entendimiento. Cuando de ese equivoco depende la vida...
    Silvia Jacobi.

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