martes, 8 de octubre de 2013

Diálogos

Compartimos un diálogo entre compañeros para que se sumen a la charla.

-Cómo andas? ¿y? ¿Qué te pareció?

-Te lo paso con algunas correcciones ortográficas

-sin piedad por favor

-y te agregué algunos signos de interrogación como para poder saber a qué te referís. Por lo pronto, vamos por parte. No soy un estudioso sobre lo que representa el pase o cuál debiera ser su función última, el hecho mismo de saber cómo es el dispositivo me desalienta a cualquier tipo de lectura sobre el tema. Principalmente, porque indefectiblemente es un ritual de reconocimiento. Donde un tribunal te dice pasaste o no pasaste y creo que quien pasó no necesita andar solicitando confirmaciones. Eso por un lado. Ahora, por el otro, me parece muy valioso que te hayas mandado a escribir un texto así pero implican un par de preguntas ¿Sólo los que terminaron su análisis pueden analizar? La pregunta que te hago es ¿Por qué te pusiste a escribir sobre eso? Es claro que estás discutiendo con alguien ¿Con quién?

-Puede ser, no sé. Desde un tiempo estoy con esto de la formación del analista y capaz que es una inseguridad propia mía, no sé, me veo tan cerca de arrancar a trabajar y bueno, viste como es la neurosis ¿no?

-Me parece que hay algo de eso. Lo que te digo es, decí lo que tenés para decir vos. No lo que dijo tal, por lo tanto lo que dijo el otro, por lo tanto lo demás. Un analista se autoriza a sí mismo. Para arrancar sólo necesitás vos autorizarte. Arrancá, supervisá y la cosa se pone en marcha.

-armar la trama que el desenlace ¿no? Lo voy a masticar, no me queda otra. Gracias, vieja. Gracias por tomarte le tiempo más que nada

-Gracias hacen los monos. Me honra que me lo hayas mandado. Me parece que te metés, y eso es lo maravilloso, a molestar con un tema. Y es ¿Qué mierda es el pase? Si presentaras esto ante los que hacen cola por pasar, te dirían cómo podés hacer tantas afirmaciones sobre el pase sin haber pasado. De hecho me diste una idea. Yo le pregunté a mi última analista cómo es el pase y me respondió ¿Qué querés, que te cuente de mi pase? Y claro, no contestó. ¿Por qué no responder ante nuestros analizantes esa pregunta? Si no es ante ellos ¿ante quién? Mi aspiración es lograr un espacio a la verdad más allá del dispositivo analítico. Debemos preguntarnos ¿Por qué para hablar de ciertas cosas tenemos que ir ahí? ¿Qué pasó que de golpe se necesitan analistas?

-Yo supongo, así a rápida respuesta, que esa posición, que está destinada a ser perdida, a hacerse duelo posterior, nadie la encarna, simplemente porque nadie sabe, ni los analistas , sobre el dolor psíquico.

-Hablemos entre compañeros ¿Si le respondés eso a un ñato en un bar creés que te entendería?

-ajajaja no

-Lo primero, hablar claro. Hice un seminario con Nasio en el que el ñato dice que cuando escribe tienen dos fantasmas en la cabeza: uno el de alguien que recién arranca, por lo que tiene que ser claro; y dos, sus maestros, por lo que tiene que ser riguroso teóricamente. Bukowsky dijo "Los intelectuales hacen de lo simple algo complicado, y los artistas de lo complicado algo simple". Si analizar es un arte, hablemos simple. ¿Leíste a Davoine?

-Bueno, va de nuevo entonces. La gente va análisis porque la pasa para la mierda y busca que alguien la escuche. Después lo que pasa ahí es otra historia.

-Perfecto. ¿Pero por qué hablar con el analista y no con otra persona? Que la humanidad la pasa mal hace mucho tiempo y que existimos nosotros muy poquito, un siglo en la historia no es nada ¿Pero acompañado de qué nacemos? Del discurso disciplinario. El psicoanálisis es hijo del discurso disciplinario. ¿Qué es esto de ponerse a nombrar las acciones del otro como conducta? Ahora, el psicoanálisis fue más allá que el padre, por eso analizar no se trata de disciplina. ¿Leíste Kafka? ¿Ante las puertas de la ley?

-Claro, exacto, va más allá. Sí, lo leí.

-Ahora pensá ese texto como un pase. ¿De qué creo que se trata un análisis? De contarla desde otro lado, no de contarla distinto. Porque te podés quedar en el mismo lugar de por vida. Pero de otra manera. Nunca te tenés que olvidar la variable espacio y tiempo, inseparables y que de lo que se trata es de algo en movimiento así que no hay lugar para nombres porque sino anulamos la dialéctica…

- Para poder contarla distinto, tenés q haberla escuchado, sentido, vivido. Sino ¿Qué movimiento vas a hacer?

-Mejor dicho, la negamos, es imposible anularla. Para ir a análisis tenés que haberla vivido, sentido, escuchado. Ahora, yo tuve dos análisis en los que mis analistas no salían de la cosa imaginaria: ¿Por qué? Y no se trata del por qué de lo que hacés sino de qué. Por eso Lacan dijo, primero es el verbo. Si podés me gustaría una crítica tuya sin piedad de un texto que te mandé por mail.

-Faltaba que te puedas escuchar o que estés preparado, en esa posición de escucha, supongo. Claro, por eso es todo cuestión de posiciones

-¿Falta?

-ajajaja me agarraste

-¿Sabés lo que decía Masotta? La falta es una cuestión de derecho, no de hecho. Lo mismo "Me agarraste" ¿Vos creés que esa respuesta podrías haberla dado vos sólo? No, es la respuesta que genera este discurso que impera ¿O de qué otra cosa se trata el imperialismo que el impero de una misma forma? Esa forma se encarna discursivamente y la encarnación discursiva de una lógica que es no ser un perdedor, porque no se trata de ser un ganador, sino de no perder, porque el que pierde, perdió. Son tan hijos de puta que le llaman looser. Eso es doloroso. Me recuerda a mi primo rosarino diciendo "pobre pibe". Nunca escuché sentencia más lapidaria.

-me dejaste pensando

-entonces, donde lo que prima es no fallar "me agarraste", puta, la chingué, no la tendría que haber chingado, dije falta, la puta madre

-ajajajaja

- Encima, acá se hace una cosa muy chota con la traudcción de falta porque nunca se traduce como falla, porque los analistas prefieren no mostrarse fallados. Pero de lo que se trata es de no estar fallado "los más baratos están fallados" dicen las vidrieras. Fallado es no ser como el de la vidriera, que se encarnó en televisor. En pantalla. Llevamos una pantalla en nuestro cuerpo. En cada bolsillo tenemos una pantalla. ¿Te pusiste a pensar en que jamás en la historia habían conseguido tener a la mayoría de la población mirando lo mismo?

-creo q esta la respuesta de porque la gente va a analisis no?

-Porque le dicen que está fallada. Entonces ¿No se trata de que militemos por otros lugares desde donde existir? A ver si se dejan de joder con el ideal de amor y terminan con la neurosis de los fracasos amorosos. Nadie deja a quien ama. Lo pueden dejar, pero esas boludeces de que la pareja no marcha por cómo uno se comporta ¿Comportate de orto modo? Eso es conductivismo, disciplina. No funciona porque es difícil que funcionen las parejas con un discurso así. Resulta que viene todo el mundo con lo mismo, pero es una cuestión neurótica.

-uno no se puede escapar de eso ,que hace sino? va analisis? y ahi? si la cosa camina sufrira un poco mas..

-No se trata de si uno se puede escapar o no ¿Por qué escaparse?

-el error está en creer que no se va sufrir.

-No es sin consecuencias contarla desde otro lado. Pero me parece que indefectiblemente tenemos que militar por otros lugares en la sociedad ¿Leíste la nota a Charly?

-A eso iba, pero nadie quiere consecuencias. Por eso se toman la pastilla. Sí , es genial

-La mayoría de los analistas lo celebran, qué copado y después los mandan en cana. Te lo puedo contar. Sé el precio que se paga, me echaron de trabajos. Por denunciar que dejaron a un tipo atado, por denunciar que la metropolitana fajo a pibes de la calle. ¿Te pensás que alguno de mis compañeros saltó? Y fueron los que me lo contaron para que lo denuncie. Por eso la militancia que más respeto es la sindical. El tipo que pone en juego algo, que si pierde se queda sin laburo, y la familia paga las decisiones del ñato. "Actualmente, no veo otra política posible para el psicoanálisis que la siguiente: cuanto más extendida, imponente y dominante se revele la función psi, más se hace preciso apartarse de ella" Jean Allouch. Y yo agrego, combatir la función psi. organizarse contra la función psi.

-¿Puede ser que sea producto de la búsqueda de reconocimiento a nuestra práctica?

-Se originó en la Inquisición. Pudimos saberlo por Zaffaroni. Zaffa va más lejos que Foucault genealógicamente y por motivaciones diferentes. Cuando escribieron las leyes y dijeron, ok, pero quién dice quién es bruja levantaron la mano los médicos. Dijeron que las brujas son maníacas. Qué mejor discurso que el médico para disciplinar. Hay algo que es claro, hay un bien funcionar del cuerpo biológico.

-¿Cuánto hay de querer ser parte de ese discurso? ¿qué de luchar contra él como pregonamos siempre? El poder del saber, es algo fácil en lo cual caer.

-El tema es que creemos que el saber nos lleva al poder y creo que justamente es lo que te aleja de él. Ahí queda el análisis de lo imaginario lo que te decía de mis dos primeros analistas. Saber sobre el hacer, sobre lo que uno hace, sobre lo que hace el otro. Un análisis se trata de otra cosa, porque sino parece que el acto es algo inalcanzable. Como si el fin del análisis fuera un acto. No, no es un acto, son una serie de actos. Pero saber por qué hacés lo que hacés, te deja en el mismo lugar sabiendo. Podés hacer lo mismo distinto, de otra manera pero lo mismo si estás en el mismo lugar, eso lo hacés seguro.

-Claro , el tema está en que no es sin consecuencias seguro.

domingo, 6 de octubre de 2013

Mi realidad


-¿Ustedes cómo hacen con la realidad?
-La respetamos
-¿Pero qué realidad respetan?
-La nuestra.
-¿Pero y si usted no se reconoce en cómo lo ve el otro?
-Nunca nos reconocemos en lo que el otro dice, somos más que la palabra.
-¿No vale lo que los demás dicen?
-Vale lo que los demás hacen.
-¿Saben lo que hacen?
-¿Vos lo sabés?
-¿Son creyentes?
-¿Quién no?
-¿No es un problema creer tanto en nuestra realidad?
-El problema es no creer en la realidad del otro, menospreciarla.
-Alguna vez lo hice.
-Si donde estabas se hacía…
-Quiero dejar de hacerlo.
-Ahora no lo estás haciendo, lo dejaste.
-Quisiera que no vuelva.
-Nosotros quisiéramos que no vengan. Traerán esos modos por estos lados, preferimos no tenerlos.
-Pero les falta agua.
-Pero nos sobra espacio y tiempo.
-Pero son muy pobres
-Pero si eso es lo que tienen los ricos.

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Once (retrospectiva y 1 apostilla)


Por Silvia Jacobi

  2012-03-20
“-No recuerdo. Era un nombre corto: Jaime, Soilo o Efraín...Me lo recomendó una amiga como el mejor exterminador y sin condiciones accedí a su procedimiento de llevar a cabo varias visitas a mí domicilio a fin de no convivir más con esa desmedida plaga de cucarachas que tomaban sombra en mis sartenes. Vaciando las alacenas vi la incrustación en su brazo. La respuesta a mi estupor fue dolorosa. Jaime, Soilo o Efraín era un sobreviviente de Auschwitz. Él era entonces solo un niño.”


2012-03-22
Me levanto en uno de esos días en que mi imaginación ha premeditado jugarme una mala pasada.
Recurro a la web.
 Envío el siguiente email a quién me habló de Jaime, Soilo o Efraín:
“Me levanté y me acordé de lo que me contaste. ¿No habrá sido que el fumigador que sobrevivió a Auswich tenía como procedimiento hacer varias visitas a domicilio a fin de que las cucarachas desistan de alojar la vivienda?
Imagino el siguiente diálogo:
-Todo bien. Nadie con mayor experiencia que yo respecto de que es un exterminio. Tengo fama de ser el mejor exterminador. He sobrevivido a Auswich.
-Nosotras hemos sobrevivido a la genealogía del planeta y de los humanos.
-Ello me merece el mayor de los respetos. Nos iguala ser sobrevivientes. Mi veneno es solo un placebo para los propietarios. Pueden habitar el departamento contiguo donde hace rato a caducado la garantía de mis servicios.
-Algunos humanos deberían sentir de si mismos la más absoluta repulsión al mirarse en el espejo.
-Es verdad.”

2012-03-23
Me avergüenza mi ignorancia de haber escrito Auswich.
Recurro a la web.
 www.rincóndelvago.com.ar . AUSCHWITZ: “Allí toda crueldad e infamia, toda bestialidad y aberración, toda atrocidad, todos los horrores se habían dado cita para transformar el lugar en un verdadero infierno. Continúas muertes por enfermedades y por inanición, frío, fatigas agotadoras, escorbuto, disentería, traumas e infecciones. El pelotón de fusilamiento acribillaba a docenas a la vez contra un paredón forrado de caucho, para atenuar el ruido del disparo. En la plaza de armas, cinco personas subían a la banqueta. El verdugo les colocaba el lazo al cuello. Con una patada a la banqueta quedaban las víctimas suspendidas. Auschwitz se había hecho famoso por la instalación de la primera cámara de gas, la cual comenzó a operar el día 15 de Agosto de 1940. Lo que más se temía no eran las balas, ni las horcas, ni las cámaras de gas, sino los sótanos de la muerte, o Bunkers, por la lenta agonía, y el martirio enloquecedor del hambre y de la sed.”



Recurro a la web.
Busco en internet al fumigador o algo sobre él y escribo en google "fumigad" y no llego a completar la palabra que una de las opciones principales que aparecen es "fumigadora alemana". . Mi sensibilidad, mi esquizo, mi melancolía se escaran al instante cuando veo que la realidad supera cualquier tipo de parodia.

2002-06-25
Darío vuelve a su casa en el humide barrio La Fe, partido de Lanús. Ha decidido pasar por la blockera donde trabaja para tomar unos mates con sus compañeros del MTD donde milita.
 El país arde. El cuarto presidente en los últimos seis meses se vanagloria de ser tener el poder de solucionar la inseguridad en seis meses. ¿Ejemplo? Sobre los menores delincuentes: “Los menores asesinos no pueden estar un día en la calle. Deben ser tratados en los cuarteles militares por sociólogos y psicólogos. Esto no es solamente un tema del Gobierno nacional, pero debe haber un plan hacia el futuro. Y acá nadie sabe nada, porque es un país desordenado…”
Es hora pico. Darío sube al tren en Constitución que de tan lleno parece han subido antes a la formación 30000 personas. Acomodándose en un extremo del vagón la presión de la multitud le hace sentir como el pasamanos donde se apoya está a punto de perforarle la espalda. Inmovilizado procura hacerse espacio mental. Gira la cabeza y le hace un chiste a quién está a su lado:
-¿Este va a Auschwitz?
La mirada del hombre transluce su terrible cansancio y agobio. Le responde:
-No, a Glew…


APOSTILLA
2012-03-24
Voy rumbo al trabajo. Camino por la peatonal Florida que el Gobierno de la ciudad se ha encargado de despoblar de tenderos y ha sembrado  con canteritos llenos de arbustos, policías, cámaras de seguridad y ñoquis civiles vestidos de verde protectores de espacio público. Un hombre camina lentamente al ritmo del peso que lleva bajo el brazo. Con voz no muy alta pregona:
-Espejos, baratitos los espejos. Espejos… 


Fe de ratas


Por Silvia Jacobi

¡Extra!  ¡Extra!....
Corresponsal desempleada de la extinta publicación “Historias de acá a la vuelta” se confiesa y declara:
-Que no son fidedignas las coordenadas geográficas de la panadería- confitería “Putaparió” tal cual consta en el ejemplar N# 1 de nuestra revista.
-Que susodicha ubicación corresponde fehacientemente a la esquina sita en la intersección de las calles Dr. Chutro  y Monteagudo del  barrio de Parque Patricios,  Ciudad Autónoma Buenos Aires.
-Que la ubicación de la panadería-confitería declarada anteriormente no corresponde a una incierta, oscura y presumiblemente insegura esquina del barrio San José, localidad de Temperley.
-Que la falta de certeza  geográfica es producto de las falacias de su memoria alterada por el extenso trayecto que soportó para visitar a su familia. (Se excusó).
-Que un estado de susceptibilidad moral la ha llevado al prejuicio de creer que más allá del Riachuelo solo los habitantes del conurbano bonaerense son capaces de darle ese nombre a sus logros comerciales. Es decir “por la condición de medio pelo para abajo ambientales, culturales, económicas” y  e.t.c, e.t.c…
-Que en su momento consideró moralmente valedero denunciar la impropiedad del nombre de la panadería.
-Que consideró válida su denuncia so pretexto de considerarla en desmedro de otros negocios que no abusan de cierta licencia poética para dar cuenta de sus actividades como por ejemplo “Espacio Galatea” o “Cielito Lindo” o que lisa y llanamente utilizan el nombre  del propietario.
-Que consideró válida además dicha denuncia por el desmedro que el nombre de la panadería-confitería generaba sobre la bienaventuranza, advertencia, agradecimiento o gentileza que se acostumbra ver o solicitar en los paragolpes y/o parabrisas traseros de los vehículos tales como “gracias a los viejos” o “conductor principiante” o “prohibido entrar con perros” en vidrieras.
 -Que no habiéndose bajado del colectivo nunca jamás probó una medialuna o pan flauta de la  panadería “Putaparió”.
-Que a pesar de las “falacias de su memoria” no remedó  el error editorial  ni moral cuando  habidas cuentas, desconcertada, desde la ventanilla del interno 35 de la línea metropolitana 150  visualizó  la correcta ubicación de la panadería “Putaparió” en la dirección precedentemente citada.
-Que dicha panadería dista a tres cuadras de su casa y de nuestra editorial.
-Que no puede justificar sus inexactitudes  porque hay cosas que no entiende.
-Que no sabe viajar en subte.
-Que no entiende en que es autónoma la ciudad.

-Que no sabe como renunciar al desempleo porque argumenta que la panadería ha cambiado de nombre (tal vez  porque ha cambiado de dueño o el dueño  ha cambiado su situación conyugal) y ahora se llama “Dulce Amor”.

¿Qué teta izquierda le tocaron?


Por Silvia Jacobi

Si Ud. pasa por Pompeya especialmente en horario nocturno le advierto es probable que: lo asalten; lo escupan desde un camión unos 20 tipos que van atrás tipo ganado en la esquina de la Iglesia; la policía le de vuelta la cara si le advierte que a ½ cuadra procuran violar a una mujer; la policía le de vuelta la cara si Ud. le advierte que un facho asqueroso golpea en el límite de lo verbal a "un pibe de la calle” que le pidió una moneda y el facho lo bardea indeciblemente porque la policía le dio vuelta la cara cuando le advirtió que a ½ cuadra procuraban violar a una mujer; que Ud. bardee indeciblemente a un facho que golpea en el límite de lo verbal a un pibe que ni siquiera tiene techo para pasar la noche y entonces el pibe lo acompañe tomando coraje y le mida la edad mental al facho y no le importe que el facho tenga 15 para tomar la medida correctiva de prometer romperle la cabeza si bardea a una mujer que en la parada del colectivo procuró pararle el carro y que puede ser su hermana. No la hermana del facho sino la hermana que el pibe encontró siquiera momentáneamente y no estando ya tan solo es quien verdaderamente le paró el carro al facho. El pibe que tiene 20 años y juntó coraje y las monedas suficientes y se toma el bondi con Ud. y quiere llegar a Once donde tal vez encuentre a una conocida que trabaja de puta que le podría llegar a dar techo por esa noche. Y Ud. se equivoca y se baja una parada antes del bondi atenta a sus palabras y a explicarle que le restan 10 cuadras para llegar a Once cuando se baje en el Congreso. Y a él se le ilumina la cara cuando se acuerda del edificio y a Ud. se le apaga cuando piensa en para que sirve tal edificio, que cobijo da, y que a Ud. solo se le sumaron dos cuadras.

Es probable que si Ud. pasa por Pompeya en horario nocturno le mangueen una moneda o un pucho. Es probable que Ud. de un billete porque carece de monedas y/o a partir de ese momento decida ser adicto a la nicotina por las dudas. Porque Ud. no fuma pero tiene miedo. Es probable que si Ud. pasa por Pompeya se encuentre con un facho y con un pibe y con Ud.

Porque Ud. pasa por Pompeya porque es el camino más corto para el regreso a casa e igual se encuentra con el lobo. Porque no importa el camino que elija, Ud. es un transgresor si no se redime a que a realidad es así y “´que ´se ´va ´acer”.

Ud., es un cobarde transgresor si huye.

Ud., es un loco transgresor si se resiste.

Ud., es un transgresor si no se deja comer.

A todo esto a Ud. “la vida” le viene mordiendo los talones desde hace rato. Desde hace no sabe cuando pero tanto que Ud. se pegunta: “¿Qué fue antes, el lobo o la mordida?”.

Ud. llega a casa y se baja ½ botella de whisky para desinfectar la herida y como le duele mucho, pero mucho, se pega un tiro de 5 Nozinam x 25 mg.

Pero sobrevive.

A la mañana siguiente consulta a su psiquiatra y le cuenta lo que ocurre. Este le da licencia laboral por 5 días por angustia y episodios panicosos. Su pánico no carece de fundamento pero Ud. no puede evitar asociar fonéticamente panicosos a “mañosos”, es decir a capricho, a mera arbitrariedad, a locura. Ud. teme presentar dicho certificado en el trabajo. Cuando el psiquiatra que tiene delante se detiene en preguntar “¿Qué teta izquierda le tocaron?” Ud. desconfía de su suerte y se detiene en observar que bien afeitado está su interlocutor. Acepta los rockets medicamentosos dudosamente y teme llegar a morir de viejo y sobrevivir.

miércoles, 31 de julio de 2013

Menudos


por Silvia Jacobi
¿Cómo te explico que siento sucias estas palabras que escribo porque no son literatura si están separadas de la vida? Porque nunca serán las que no pude decir en el momento preciso en que eran necesarias y ahora me avergüenzo. ¿Qué soberana anti ley tan compenetrada en mi cabeza, y no sólo en la mía, nos inhibe de actuar, de comprometernos con esa realidad que de fantasma no tiene nada?

Hoy me para la cana a las 7 y pico de la mañana para que salga de testigo de un flaco al que se llevaban “por prender fuego en la calle” y al “que tuvieron que reducir por agraviar”.
Me acerco al flaco y le pregunto cómo se llama, si le puedo ayudar en algo, avisarle a alguien, qué le pasó, para que prendía fuego, si lo golpearon. Me contesta: Que se llama Guillermo. Que no tiene a nadie. Que para a veces en un refugio. Que prendía fuego para cocinar unos menudos. Que le pegaron.
Encaro al cana que me paró que me lee lo que escribió en el papel que quiere que firme. Sólo figuran los dos primeros argumentos. De lo que pregunté al flaco o sus respuestas todo se desconoce, no importa, ni figura. Le digo al cana lo que el muchacho me ha dicho. Que está dado vuelta y cagado de hambre. Llega en eso la ambulancia del SAME. El “médico” “lo ve” y sin preguntarle nada, pero nada, se da media vuelta y se pone a llenar una planilla. Le digo al cana (que “me dice que parece que tengo buen corazón” y que vuelve a insistir otra vez que firme) que el flaco necesita ir al hospital (estaba la ambulancia ahí) y le repito que está cagado de hambre. ¡No escucha nada, pero nada! Vuelve a insistir que si voy a salir de testigo de lo que (le remarco nuevamente) él escribió. Le digo que quiero su nombre (no están identificados) y el del médico de la ambulancia. Que no. No escucha nada, pero absolutamente nada, ni siquiera que le repito otra vez que NO (porque me ha vuelto a preguntar si voy a salir de testigo o no). Me detiene a mí también la impotencia. ¿Qué anti ley funciona en nuestras cabezas que nos inhibe en la acción de hacer cumplir la ley?

domingo, 7 de julio de 2013

La hija de puta soy yo


Por Silvia Jacobi
Para Santi.
Ud. puede comenzar por hablar con ese niño a las tres de la tarde que vuelve del jardín de infantes y espera paciente con un palo de escoba entre las piernas que su madre termine las compras. No sea imbécil, no estropee la conversación: si Ud. pregunta si es un caballo o una moto anímese a aceptar escuchar la respuesta cuando le explica que es una vara de malabarista y le muestra cómo usarla. Si le cede la oportunidad de hacer el intento y a pesar de la maravillosa habilidad que cree demostrar él lo corrige, corríjase. Tal vez así, y sólo entonces, él acepte su sugerencia de que el palo es una pelota larga y atajarla con el pie y reenviársela casi derechito siguiendo las paralelas de las baldosas de la vereda como Ud. propuso y  no pudo.  Tal vez así y entonces, pueda saciar su sed cuando él le ofrezca mágicamente en su puñito cerrado algo del agua que le quedó del acto escolar donde ofició de aguatero. Si a la mañana siguiente reflexiona y no agradece  que el niñito haya optado por la moto o el  caballo por el ridículo mayor que le hubiese implicado en la vía  pública es que entendió el concepto. 
Si despierta, a la mañana siguiente de un día de piedra y agonía como dice el poema, con los oídos bien abiertos  y ha podido olvidarse de sí mismo, ese puede ser el momento propicio para hacerle lugar a la escritura de ese texto tantas veces postergado. Siéntese entonces en su sillón de terciopelo verde de espaldas a la puerta. No tenga miedo.
Sea violento sin que le pese si es necesario con las palabras que elija. La palabra mierda por ejemplo, suena bien si se la utiliza en una metáfora como “mierda abstracta”, pero, por favor a sí mismo, no se complique buscando sustitutos estéticos, al fin y al cabo, también hay gente que le teme a las palabras largas y/o a los buzones.
 Explique cómo ve el mundo para decir lo que piensa y cómo. Para esto último, si ha tomado la costumbre de usar casi siempre el mismo personaje medio loco y sarcástico en sus relatos para no enloquecerse, no está mal poner en escena esa estructura de pensamiento con un simulacro de monólogo interior en forma de diálogo donde no se sabe quién habla. Sólo le bastará trascribir una conversación que le es ajena de los extraños de la mesa de al lado en un bar o remitirse a la última reunión entre amigos ya entrada la noche. Puede que de paso encuentre  la respuesta para ese amigo psicoanalista que insistentemente se pregunta de dónde vienen las voces, qué quién les da letra.
Ponga en aprietos al lector… ¡El lector! Ese farsante que cree en la transparencia del entendimiento, de conocerse a sí mismo, fiel Descartes postmoderno, iluso, tonto cómodo. ¿Qué le hace pensar que si le describe una pipa le hará pensar en la condición humana?
¡Que yo no hago más que desalentarlo con este manual de instrucciones! ¡Que debería callarme de una buena vez porque no hago sino contribuir al voraz espanto que consume su capacidad de pensar y lo entrega al abandono! Pero, no es mi culpa si Ud. ejercita sus neuronas pensando la mitad del tiempo cómo funciona el universo y la otra mitad en cómo puede ser que esté pensando en ello.
Quisiera tratarle más tiernamente pero no le voy a consentir el consuelo en pensarse loco culpándome. Ud. me ha creado para invocarme cuando le galopa un Quijote en la cabeza y reniega de mí ahora que con las mejores intenciones le doy una mano que Ud. es incapaz de tomar. Debería insultarle sí, callándome. Abandonarle a su suerte y sus miserias. Arránquese los ojos como ya sabe quién así recupera una visión sesgada de ese mundo que tanto le duele y tan poco conoce.
Si Ud. se desnuda hasta quedarse en carne viva a esta altura se ha olvidado que es el frío, pero claro, pide a gritos palabras que lo conforten y le arropen de su andrajosa existencia. Hágase cargo si ha decidido creer en exceso en las palabras. Las palabras no son las cosas, pero no son sin las cosas. Yo le advierto que a este paso, ya que a Ud. le place tanto el recuerdo de los libros que ha leído, corre el riesgo de Dantés en la isla de los muertos. Si quiere ahorrarse la eternidad suicídese y vuelva a formar parte del ciclo de la vida. Quién sabe con suerte termine semejante a lo que ya es pero con menos sufrimiento y sin conflictos: un vegetal.
Yo soy real. No soy su personaje. Soy real. Tan real como el golpeteo de la vajilla en el departamento de junto donde esa criatura imita a un gato insoportablemente o los mocos que caen por su nariz y asco me da que no se suene. Soy real. No soy su conciencia murmurándole ni formo parte de su diagnóstico. Ud. cree en mí. Soy real. Me basta la gente que tiene fe en la fe como los agnósticos. Soy real.
Y después resulta que la hija de puta soy yo…

Mañana yo ya no estaré aquí. Libremente en la esquina que Ud. elija para hablar explique cómo ve el mundo para decir lo que piensa y como.